ARTÍCULO — DANZA
La Entrada Folklórica Universitaria vuelve a inundar La Paz de danza e investigación
Más de 80 fraternidades y 20.000 bailarines de la UMSA saldrán este sábado a las calles paceñas con danzas que representan a casi todo el país, en la trigésima séptima versión de esta fiesta que también es un ejercicio de investigación.

La Paz. — Este sábado 19 de septiembre, desde las 07:30 y hasta bien entrada la noche, la avenida Montes volverá a llenarse de bandas, plumajes y colores: arranca la XXXVII Entrada Folklórica Universitaria, organizada por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). El recorrido tradicional —desde la Cervecería Boliviana Nacional hasta la calle Argandoña, pasando por la avenida Mariscal Santa Cruz y el Obelisco— reunirá este año a 83 fraternidades y talleres culturales: 80 de las 56 carreras y 13 facultades de la casa de estudios, más tres agrupaciones invitadas. Según la organización, más de 20.000 bailarines saldrán a bailar en la jornada.
La entrada nació en 1988 con apenas ocho grupos, impulsada por el historiador Fernando Cajías, uno de sus fundadores, y casi cuatro décadas después la lista de fraternidades no ha dejado de crecer. En el camino se fueron sumando expresiones de Tarija, Potosí, Chuquisaca, Oruro y la Amazonía, junto a las danzas paceñas que dieron origen a la fiesta.

Lo distintivo de esta entrada, frente a otras del calendario festivo boliviano, es que detrás de cada paso hay trabajo de aula. Las fraternidades y talleres culturales estudian el origen, el vestuario y el significado de la danza que representan antes de sacarla a la calle, con memoria oral, testimonios y bibliografía como parte del proceso de preparación. Es, a la vez, fiesta popular y trabajo de investigación universitaria.
El movimiento también se mide en cifras. Un estudio del Instituto de Investigación, Consultoría y Servicios Turísticos (Iicstur) de la Carrera de Turismo de la UMSA calculó que la Entrada Universitaria mueve más de Bs 19 millones en la economía paceña: comerciantes, artesanos, transportistas y restaurantes, entre los principales beneficiados. Los propios bailarines —según el mismo estudio— gastan más de Bs 5 millones en trajes, bandas y ensayos, mientras cerca de 120.000 espectadores completan la jornada con gastos en transporte, comida y comercio.

Con el afiche oficial ya elegido por concurso interno y el cronograma confirmado, solo queda esperar el sábado. Casi cuatro décadas después de sus primeros ocho grupos, la Entrada Folklórica Universitaria demuestra que investigar el patrimonio y salir a bailarlo en la calle, en una misma universidad, no son cosas distintas.
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