ARTÍCULO — CINE
La luz de Ayopaya llega a Xi’an
El largometraje de Álvaro Olmos Torrico, que representa a Bolivia en la carrera al Óscar y al Goya, suma en Xi’an un premio a su trabajo de imagen.

La Paz. — La hija cóndor sigue sumando. El largometraje del cochabambino Álvaro Olmos Torrico obtuvo el premio a Mejor Fotografía en la decimotercera edición del Festival Internacional de Cine de la Ruta de la Seda, en Xi’an, China, según informó EL DEBER a partir de una publicación del propio equipo de la película. Es el reconocimiento más reciente para una cinta que ya representa a Bolivia en la carrera hacia los Óscar y los Goya.
Esta vez el galardón mira directamente a la imagen: premia el trabajo del director de fotografía Nicolás Wong, que construyó la propuesta visual junto al propio Olmos. Detrás de esa mirada hay un equipo de cámara amplio, con Stephanie Altamirano, Eddy Alfredo Vásquez Vallejos, Emiliano Valdelomar Portella y Ale Arroyo. La iluminación estuvo encabezada por el gaffer Andrés «Chino» Magallanes, y el color quedó en manos de Leo Fallas.
Esa luz tiene una geografía propia. La película se rodó en la provincia de Ayopaya y en la ciudad de Cochabamba. Cuenta la historia de una joven partera quechua que canta a las mujeres embarazadas para aliviarles el dolor. Su madre, partera veterana, entiende esa voz como un don de los dioses. La hija, en cambio, empieza a imaginar otra vida cuando conoce a un grupo de músicos de la ciudad y se plantea marcharse para ser cantante.

El elenco es otro de sus rasgos distintivos. Lo encabezan Marisol Vallejos y María Magdalena Sanizo, con la participación especial de Nelly Huayta. En marzo, Sanizo ganó la Biznaga de Plata a Mejor Interpretación Femenina de Reparto en el Festival de Málaga, aunque era la primera vez que actuaba. En ese mismo festival también se premió la música de Cergio Prudencio y Marcelo Guerrero.
La hija cóndor es una coproducción entre tres países. Por Bolivia participa Empatía Cinema, de Olmos Torrico e Iris Ocampo Gil. Por Perú, Ayara Producciones, de Cecilia Sueiro y Diego Sarmiento Pagán. Por Uruguay, La Mayor Cine, de Federico Moreira. La producción ejecutiva estuvo a cargo de Aniceto Arroyo. Según su equipo, la cinta ya acumula más de treinta reconocimientos internacionales.

Olmos llegó a este proyecto desde el documental, con títulos como San Antonio, Diario de piratas y Matrimonio aymara, y desde la ficción de Wiñay (2019). En Málaga explicó que la película busca transmitir la resistencia de los pueblos en su propia lengua, el quechua. Que un premio a la fotografía llegue ahora desde el otro extremo de la antigua Ruta de la Seda confirma algo que el público boliviano pudo ver en salas desde mayo: en esta historia, el paisaje de Ayopaya no es un simple fondo, es parte de lo que la película dice.
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