ARTÍCULO — LIBROS
La bodega de Jaime Saenz vuelve a abrir, esta vez en papel
Veinte años después de su versión en CD interactivo, Marcelo Paz Soldán reedita junto al legado de Cachín Antezana este libro que homenajea al poeta boliviano y, a la vez, se despide de su coautor.

La Paz. — Editorial Nuevo Milenio presenta este 2026 una nueva edición de La bodega de Jaime Saenz, el proyecto que Luis H. Antezana y Marcelo Paz Soldán publicaron por primera vez en 2005 como un disco interactivo dedicado a uno de los escritores más determinantes de la literatura boliviana del siglo XX. Dos décadas después, el material vuelve a nacer, esta vez en papel: donde antes el CD-ROM era la puerta de entrada a los textos, ahora son los códigos QR impresos los que remiten a las imágenes, los audios y los videos que integran el proyecto original.
El volumen reúne, entre otros materiales, una guía escrita por Antezana sobre el sentido de la bodega en la obra de Saenz, entrevistas —entre ellas una realizada para la revista Hipótesis— y una conversación entre ambos autores con datos poco difundidos sobre el poeta. Se suma un ensayo que vincula a Saenz con el compositor austríaco Anton Bruckner, y una selección de pinturas de Ricardo Pérez Alcalá y Enrique Arnal, artistas que retrataron una y otra vez al aparapita, esa figura de cargador nocturno que Saenz convirtió en símbolo literario. También aparecen referencias al actor David Mondacca, que ha encarnado a Saenz en el teatro, y a la cueca No le digas, presente en la novela Felipe Delgado.

A Jaime Saenz —fallecido hace ya cuatro décadas— se le atribuye la fundación de la narrativa urbana boliviana. Su nombre está tan unido a la ciudad que lo habitó que se habla de una «La Paz de Saenz», del mismo modo en que se habla de la Dublín de James Joyce: una ciudad reinventada por completo desde la literatura.
La reedición tiene, además, una carga particular: fue uno de los últimos proyectos en los que trabajó Cachín Antezana, el crítico literario que falleció en agosto de 2025 y que dedicó buena parte de su obra a pensar la escritura de Saenz. Según recogió BRÚJULA DIGITAL, el libro se transformó así, sin buscarlo del todo, en un homenaje doble: al poeta que retrató una ciudad entera y al lector que dedicó décadas a explicarla.

El libro se presentó primero en la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz y luego en la de La Paz, donde Paz Soldán condujo un recorrido por sus páginas ante el público paceño. Hoy está disponible en el catálogo de Nuevo Milenio. Volver a Saenz en papel, veinte años después de intentarlo en pantalla, es también una manera de recordar que ciertos libros —como ciertas ciudades— insisten en seguir escribiéndose.
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